domingo, noviembre 27, 2005

Casos, cosas y fundamentalistas tostados

Hmm. Como que tengo al blog medio abandonado. He tenido unos días interesantes. Pero seguramente ya han escuchado esa antigua maldición china: 'Que vivas en tiempos interesantes'…

Domingo por la noche me enteró de la última burrada de mi abuela. En la iglesia de ella apareció una 'misionera' sin casa que dormía en su carro. Siendo gente de iglesia, ellos intentan darle la mano. La recoge la primera familia y la botan unas semanas después. El proceso se repite en tres casas más hasta que al fin termina en casa de abuela. Yo no sé qué diablos estaba pensando si sabía muy bien que la botaron de cuatro casas (y luego me enteré que también del estacionamiento de la iglesia…)

Tenía 37 años y nunca había trabajado en su vida. Vivía de la caridad de otra gente y el cuento. Para colmo, tenía familia en Fajardo; un abuelo que le pagaba el carro y que le dijo que se fuera a vivir con ellos porque eran viejitos y necesitaban ayuda. Estaban dispuestos a darle casa y comida, pero ella decía que 'El Señor' la quería en Caguas.

La razón más mundana de estar en Caguas es porque dos pastores de allá sacaron órdenes de protección en contra de ella. Estudió en el instituto Mizpa y aunque no sé que eso, ya me caen mal porque la loca era fundamentalista.

En fin, abuela también se cansó de ella. Abuela se quejó de que la loca se bañaba tres veces al día, despechó trabajos que le consiguieron en MacDonalds y una panadería, y que exigía mucha comida. Una de mis tías ya la había botado una vez, pero abuela la recogió de nuevo. Esta vez decidió llamar a papá para que 'razonara' con ella.

Lunes por la mañana fuimos para su casa pero abuela ya la había botado de una vez por todas el día anterior. Parece que había peleado con unas gemelas de su iglesia justo al frente de su casa. Cómo las gemelas terminaron allí, no estoy segura; creo que ya le tenían ganas desde hace tiempo y fueron a buscar a la loca para darle una tundra. Me parece que era persona non grata del culto de jóvenes desde hace mucho tiempo.

Nunca pude conocerla porque ya se había ido con la mayoría de sus motetes, pero todavía tenía unas cosas allí, en la esquina de la marquesina donde abuela la instaló. Por lo menos no dormía dentro de la casa.

Tenía un montón de zapatos buenos (incluyendo un par que le confiscó a mi abuela con la cartera correspondiente), una cámara de video Panasonic (de las buenas), perfumes, esponjitas para bañarse, champús (la palabra correcta debería ser 'shampoos', pero para que no se pongan con cosas…), dos radios, un montón de carteras, y por lo menos tres bolsas llenas de ropa limpia y sucia (lavar ropa es pecado, supongo.) El colmo fue encontrar las etiquetas de ropa recién comprada. Como no lavaba, simplemente seguía comprando. Que bueno es vivir así.

Ah, y el secador de pelo. Puede vivir en un carro y ser odiada por medio mundo, pero siempre tendrá su secador de pelo.

Eso es sin contar todas las porquerías que tenía en todo el mueble que abuela le había puesto. Empezamos a rebuscar y encontramos una cartera (la que había sido de abuela) con un montón de papeles adentro. En los papeles encontramos recibos y otros papeles. Creo que tenía un celular a nombre de su abuelo, o por lo menos eso le dijo a mi familia. Aunque había dicho algo de Fajardo, tenía recibos de una dirección en Aguas Buenas a nombre de un pastor o algo. Algo apestaba a fraude, pero no teníamos nada sólido.

También encontramos muchas fotos. Ella es fea, bajita y gordita. En la foto que teníamos, tenía pelo largo y un peinado de los ochenta. Tenía varias cosas de su madre, como una fotografía y un certificado de 'radiopuesto' o algo así. No me acuerdo que era, pero tenía que ver con radios. Tenía una fecha de 1968. Los otros certificados eran de los que dan las iglesias por diferentes razones. El más viejo era de 1992 y era de Fajardo.

Lo mejor sin duda fueron las fotos de Venezuela. La loca era misionera de indios por allá en el fin del mundo. Era ella con grupo personas y niños con caras indígenas en una de esas aldeas humildes en la selva. Se podía ver el bosque mojado y la tierra enfangada en el fondo.

Papá teorizó que la doña venía de una familia acomodada que todavía quería vivir bien sin levantar un dedo. Yo creo que esa una obsesiva narcisista y que la manía con religión es parte de su locura. Algunos se obsesionan coleccionando estampillas o jabones o cómics; en ella, la obsesión de manifestaba con la religión. En inglés le dirían que la religión es su 'enabler', lo que ayuda a que un loco sigua con sus cosas.

No sé que pasó; no he hablando con abuela desde hace un tiempo. Presumo que ya buscó sus porquerías y que estará por ahí, buscando sus próximas victimas. Son increíbles las cosas que pasan en este país. A veces un cuento de extraterrestres se queda corto.

Recuérdenme escribir sobre el ex esposo de mi tía, que es esquizofrénico, guardia del tribunal y ahora colecciona espadas de samurai para algún día cortarle la cabeza a su ex esposa.

Good times, good times…

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